Diseño de gobernanza para el Fondo de Regeneración Territorial: un pacto de operatividad, un mecanismo de decisión por consentimiento y un protocolo para tramitar tensiones sin frenar la red, co-creados con las Fundaciones Territoriales de Colombia y TerritoriA.
Aliados
Fondo de Regeneración Territorial · TerritoriA · Fundaciones Territoriales
Año
2026 · Colombia
Servicios
Diseño de gobernanza · Diseño legal · Diseño de servicios · Diseño participativo
Un fondo de filantropía comunitaria que ya movía recursos hacia los territorios necesitaba reglas a la altura de su crecimiento: una red de fundaciones muy diversas, una organización custodia que carga con el peso legal y acuerdos que vivían más en la confianza que en el papel. El reto: diseñar una gobernanza que proteja el patrimonio y a las personas sin convertir la red en una burocracia.
Escuchamos una a una a las organizaciones, leímos el marco jurídico y levantamos una radiografía legal y relacional como línea base. Con ella creamos el Pacto de Operatividad, que parte de lo que ya funciona y crece por hitos, no por calendario. Propusimos una base mínima; entregamos una gobernanza completa.
Un Pacto con cinco principios, seis órganos y tres bolsas; un mapa de ruta en tres ciclos; un mecanismo de decisión por consentimiento; un protocolo para tramitar tensiones en menos de 45 días; cartillas por rol; un Acuerdo de Voluntades firmado por todas las organizaciones del Fondo y un agente de IA para consultas de gobernanza y para apoyar el día a día del Fondo.
Primero abrimos: escuchar a cada organización y leer el marco legal. Luego cerramos: una radiografía honesta de la relación y del derecho. Abrimos otra vez: opciones de modelo. Y cerramos con lo que el Fondo puede activar hoy.
Diálogos de escucha con cada organización del Fondo, revisión de estatutos, actas y convenios, y análisis del marco jurídico que rige a las entidades sin ánimo de lucro.
La línea base que nombra lo valioso, los vacíos contractuales, las expectativas no alineadas y los límites institucionales poco claros. Discutida cara a cara en un taller de co-creación.
Exploramos tres modelos de escritorio y los contrastamos con el Fondo. De ahí salió el modelo completo: órganos, mandatos, ciclos, bolsas de dinero y el protocolo para tensiones.
Pacto de Operatividad, mapa de ruta y cartillas por rol, probados en un taller de aprender haciendo. Cierre con un Acuerdo de Voluntades para todas las organizaciones.
Tres círculos que se cruzan: el Fondo, las organizaciones territoriales y el movimiento de filantropía comunitaria. En el centro, donde los tres se tocan, TerritoriA. En cada intersección pusimos lo que escuchamos: lo valioso, los hechos, las tensiones, los riesgos y las oportunidades.
Fue la línea base que discutimos cara a cara con todas las organizaciones antes de diseñar una sola regla. Lo que dice cada nota se queda en el Fondo: aquí mostramos la forma del análisis, no su detalle.
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momentos de diseño
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diálogos de escucha
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talleres de co-creación
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organizaciones firmantes
Una gobernanza válida no sirve si nadie la entiende ni la usa. Para que el Pacto fuera a la vez legal, comprensible y apropiable, cruzamos tres prácticas que rara vez se sientan en la misma mesa.
Lo jurídico como puente. Entre el mundo normativo y el mundo vivo de las comunidades, el diseño legal hace que las reglas no solo sean válidas, sino que las personas puedan comprenderlas, apropiarlas y usarlas. Ese fue el criterio de calidad de todo el proceso.
Antes de las reglas, los principios. Cuando una situación no está prevista en el Pacto, se lee desde aquí. Son la brújula para decidir lo que ningún reglamento alcanza a describir.
El propósito guía los recursosEl dinero sigue al propósito, no al revés: cada recurso se asigna por su coherencia con los portafolios regenerativos y llega a quien mejor puede ejecutarlo.
Centralizar la carga, descentralizar la magiaUna sola organización custodia el cumplimiento legal y la tesorería; la creatividad, la ejecución y la voz se distribuyen en los territorios.
Promover la diversidad, reconocer la capacidadSer una fundación madura o naciente no es un rango: es una etapa. Cada una entra con derechos y responsabilidades a su medida y crece cumpliendo hitos verificables, no por antigüedad ni por favor.
Corresponsabilidad y cuidado mutuoNadie decide solo lo que a todos afecta y nadie carga solo con el riesgo. Las reglas protegen a las personas tanto como al patrimonio.
Suficientemente seguro para probarUna decisión se toma cuando es suficientemente buena por ahora y suficientemente segura para intentar. Se aprende ejecutando, no esperando el acuerdo perfecto.
«Centralizar la carga, descentralizar la magia.»
Principio rector
Pacto de Operatividad · Fondo de Regeneración Territorial
El Fondo se diseñó como un organismo: cada órgano tiene un verbo, un mandato y una franja de tiempo para responder. Ningún órgano decide sobre todo. Ninguno actúa solo.
Aprueba la estrategia, los portafolios, el presupuesto y los cambios al Pacto. Reúne a las fundaciones y, desde el segundo ciclo, a consejeros externos.
Abre puertas con aliados y financiadores alineados con el propósito y trae los recursos, etiquetados por portafolio, con mandato claro.
Guarda el patrimonio, responde legalmente y ejecuta los giros con verificación de más de una persona. Es la carga centralizada.
Evalúa la idoneidad de cada propuesta y elige al ejecutor más apto: una fundación, una alianza o un actor externo. Toda asignación queda en acta.
Convoca, documenta y hace seguimiento. Es la memoria operativa del Fondo: actas, bitácoras, calendario y repositorio.
Se conforma por caso, con una fundación no involucrada, un mediador externo y el equipo administrativo. Media, no juzga.
Por encima de todos, la Plenaria: todas las fundaciones reunidas cada seis meses para evaluar, renovar mandatos y ratificar lo que nadie más puede decidir. Con voz y voto.
Un solo diagrama para que cualquier integrante, nueva o antigua, entienda dónde está parada: los órganos adentro del Fondo, el dinero custodiado en tres bolsas, los cuatro portafolios por los que entra y fluye, y afuera las dos redes que lo sostienen.
Diagrama del Fondo en el ciclo de expansión: seis órganos, tres bolsas, cuatro portafolios y, afuera, la red de aliados y financiadores y el movimiento de fundaciones territoriales.
El dinero no se mezcla: cada ingreso se reparte entre tres bolsas con reglas propias de activación, y cada bolsa responde a una pregunta distinta.
Sostiene la operación de las fundaciones y reconoce los roles que hacen funcionar el Fondo. Es el oxígeno de la red.
Reserva con techo para lo imprevisible y grave. Se activa sin esperar sesión, con evidencia y cinco criterios que deben cumplirse a la vez.
La mayor de las tres, con un piso mínimo garantizado. Financia los proyectos de los cuatro portafolios regenerativos.
Los portafolios son a la vez frentes de captación y rutas de asignación: por ellos entra el dinero etiquetado y por ellos fluye hacia los territorios. Financiar proyectos que se refuerzan entre sí, no iniciativas aisladas.
Regeneración ambiental
Economía regenerativa
Educación regenerativa
Cultura regenerativa y sanación territorial
El Pacto no arranca con todos los órganos activos. Se despliega en tres ciclos, y el paso de uno a otro lo activan hitos cumplidos, no fechas. Si un hito se pierde, se vuelve al ciclo anterior sin dramatismos.
Primero los signos vitales: patrimonio protegido, roles mínimos y decisiones trazables. Pocas manos, mucha claridad.
El organismo empieza a funcionar: se abren los círculos, se prueban los roles y se activa el equipo administrativo.
Todos los órganos activos, los portafolios en marcha y la captación abierta a nuevos aliados. Crece con base firme.
Cláusula de arranque. Cuando un órgano o un rol todavía no existe, rige su equivalente más simple. Nada se detiene por falta de estructura: el Fondo opera desde el primer día con lo que tiene, y suma piezas a medida que madura.
Ni consenso absoluto que paraliza, ni mayoría que deja heridos. Una propuesta queda aprobada cuando nadie tiene una objeción válida, y toda objeción se convierte en una mejora. Consentir no es amar la propuesta: es poder vivir con ella.
Un protocolo para que las tensiones se conviertan en aprendizaje y no en fracturas. Seis etapas, un tope de 45 días hábiles y una regla de oro: los plazos son topes, no esperas.
⛏️OperativoPlazos, entregas, procesos y recursos. Se resuelve ajustando el cómo.
💔RelacionalConfianza, comunicación y vocería. Se resuelve conversando, con cuidado.
⚖️LegalCumplimiento, patrimonio y obligaciones. Se resuelve con verificación, no con mediación.
Cuatro preguntas ordenan cualquier caso
Los conflictos tienen nombre propio. No hay canales anónimos: quien alerta, firma.
La persona no es la organización. Una tensión entre personas no convierte en parte a su fundación.
Apartar preventivamente no es sancionar. Proteger el proceso mientras se aclara no es un castigo.
Salida digna. Quien decide irse, se va con reglas claras, plazos y sin represalias.
Pocas reglas, pero firmes. Cada una cierra una puerta por la que suelen entrar los problemas de los fondos colectivos, sin quitarle aire a la operación.
Doble llaveLos cambios que tocan la columna del Fondo se deciden en dos pasos: el Círculo Directivo consiente, la Plenaria ratifica.
Líneas rojasConductas que no se median: congelan los recursos al instante y saltan directo a la decisión final.
Membresía por hitosEntrar al Fondo es un camino de hitos, no una firma. Salir también tiene reglas y dignidad.
Vocería con mandatoHablar sobre el Fondo es libre. Hablar en nombre del Fondo requiere mandato escrito.
TrazabilidadToda decisión y todo giro dejan huella: acta, soporte, fecha y responsable.
Topes legalesTarifa de custodia y costos con techo, alineados al régimen tributario de las entidades sin ánimo de lucro.
Documentos claros, para tener a mano, que se consultan en minutos y se practican desde el primer día. Todo lo que el Fondo necesita para operar quedó escrito, dibujado y probado con sus integrantes.






Pacto de Operatividad, mapa de ruta, protocolo de resolución de conflictos, anexo operativo, Acuerdo de Voluntades y una guía de por dónde empezar. Mostramos las portadas; el contenido se queda en el Fondo.
Pacto de OperatividadÓrganos, mandatos, ciclos, bolsas y mecanismo de decisión en un documento breve y accionable.
Mapa de rutaLos hitos que activan cada ciclo, por eje: seguridad jurídica, coordinación y maduración.
Protocolo de tensionesEtapas, carriles, preguntas y tiempos para tramitar conflictos sin improvisar.
Anexo operativoIndicadores de avance e impacto por portafolio, alertas y salvaguardas.
Cartillas por rolLo que le toca a cada quien, en una página: fundación madura, naciente y organización custodia.
Acuerdo de VoluntadesLos compromisos de cada organización con la nueva etapa del Fondo, firmados por todas.
Repositorio digitalPlantillas de actas y bitácoras por órgano, y la carpeta única del Fondo.
Agente de IAEntrenado con la documentación del Fondo: responde consultas de gobernanza y apoya el día a día.
Un modelo de gobernanza vale por las decisiones que permite tomar el lunes siguiente. Propusimos diseñar la base mínima viable y terminamos entregando la gobernanza completa: reglas suficientes para operar con seguridad, un mecanismo para aprender de cada tensión y cartillas para que cada quien sepa lo que le toca. Fue nuestra contribución a su esfuerzo de regeneración. Lo que sigue lo escribe el Fondo, ciclo a ciclo, con sus propias manos.
Acompañamos este proceso desde nuestra Comunidad Pluriversa, trabajando en Colombia con las organizaciones del Fondo:
Abogada sistémica y ambiental
Director
Modelos de gobernanza, mecanismos de decisión y protocolos para tramitar tensiones en fondos, redes y alianzas multiactor. Sin recetas, con método. Lo que viene se diseña conversando: 30 minutos, sin diapositivas, sin compromiso.